
A la Asociación le preocupa el desconocimiento de la sociedad en general y de los jóvenes en particular acerca de la realidad del Poder Judicial. Conscientes de la repercusión negativa que ello tiene sobre la credibilidad del sistema, se decidió emprender un programa de acción a través de una salida a la comunidad, asumiendo el compromiso de colaborar en la transmisión de los valores que deben sostenerla. Este privilegia el espacio de la escuela para iniciar los contactos con la comunidad, considerando a la escuela en uno de los ámbitos específicos donde, junto con la institución familia, se produce la transmisión de sistema de valores, creencias, leyes y normativas, La institución escuela es una posibilidad de “aprender a aprender”, aprender a vivir en la comunidad a la que pertenecemos y también participar de una experiencia social.
Lograr que los adolescentes se formen una imagen del Poder Judicial más cercana a la realidad, este es el objetivo específico y se logra concretar cuándo aprenden a participar asumiendo los roles propios en el simulacros de Juicio Oral. Estos armados de tal manera que los estudiantes sean los propios protagonistas de esa instancia de impartir justicia.